La Estabilización Monetaria de 1956

Juan René Castellón Quisbert

La política de Estabilización Monetaria de 1956 se aplicó en Bolivia en un contexto de gran inflación. De acuerdo con el texto, Historia Económica de la República de Bolivia, de Flavio Machicado, en el periodo anterior a este plan “sugerido” por el gobierno de Estados Unidos, la inflación era del orden del 147,5% anual.

Las causas de ese proceso inflacionario se pueden encontrar en varios factores, pero se pueden destacar: los pagos por indemnización a los trabajadores mineros por cambio de razón social de la minería privada (Patiño, Hotschild y Aramayo) a Comibol, luego del proceso de Nacionalización;la sobrecontratación de personal de la empresa nacionalizada, entre otros, según el artículo “La relocalización minera” del portal boliviaminera.blogspot.com.

Hay que añadir que ese entonces, el Gobierno aplicaba diferentes tipos de cambio del dólar, que terminaron por perjudicar a Comibol, la principal empresa de Bolivia. En el periodo 1953-1956, según Machicado, la compañía entregó al Banco Central de Bolivia (BCB) 159.3 millones de dólares y recibió a cambio solo 65.8 millones de dólares.

También es necesario añadir que la Reforma Agraria había producido desabastecimiento de productos de la canasta familiar, entre otros factores.

Para comprender el contexto en el que se aplicó el programa de Estabilización Monetaria, hay que señalar que en 1956 estamos a cuatro años de la denominada Nacionalización de las Minas, la Reforma Agraria y el voto universal, tres conquistas sociales ejecutadas por el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario, bajo presión de los sectores mineros y campesinos movilizados en el proceso denominado Revolución Nacional, que llegó a cénit el 9 de abril de 1952.

Con estos cambios, Bolivia dejó de ser la Bolivia minera, que estaba en manos de tres potentados privados y feudal, respecto a la estructura agraria anterior a la revolución nacional. Pero ese cambio de estructuras, dejó como secuelas déficit fiscal, desabastecimiento e inflación, por un lado y por el otro, una capacidad movilizadora y de presión de los sectores mineros, principalmente. El 17 de abril se creó la Central Obrera Boliviana (COB), cuya fuerza residía en la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, de modo tal que según sus estatutos solo un minero podía ser, y es así hasta hoy, el líder de la COB. La COB tenía gran capacidad de movilización y de presión a los gobiernos de turnos. Además, la revolución nacional implicó la desaparición del Ejército y el poder de la fuerza estaba en manos de las milicias armadas, integrada por mineros y campesinos.

Desde el punto de vista estructural, existía déficit fiscal, desabastecimiento (provocado por la Reforma Agraria) e inflación.

Desde el punto de vista de la conciencia social, la nacionalización, la reforma agraria y el voto universal eran las banderas que había que defender.

Desde el punto de vista de los hechos circunstanciales, se puede señalar que había una merma en la producción de estaño, por baja ley y precios oscilantes.

Debido a los problemas descritos, la Revolución Nacional recurrió a la ayuda estadounidense muy temprano. En 1953, el Gobierno comenzó a recibir ayuda alimenticia del gobierno de Estados Unidos, donación de productos para ser monetizados y así sustentar las arcas nacionales. Pero esta situación cambió el rumbo del proceso revolucionario.

“En vista de la precaria situación general y de la malversación de la ayuda alimentaria, Washington reaccionó haciendo depender la continuación de la ayuda económica de los esfuerzos gubernamentales para imponer orden en la economía. La misión del FMI arribó al país bajo presión de Eisenhower. “Es verdad que fui ‘invitado’ a Bolivia por el presidente Paz, pero se trató de una invitación hecha virtualmente bajo coacción y con repetidas insinuaciones de reducir la ayuda norteamericana”, escribe Jackson Eder, director del Programa de Estabilización Monetaria, de acuerdo al documento “La política exterior de los Estados Unidos frente a Bolivia entre 1952 y 1978” de Hans Huber Abendroth, publicado en la revista Ciencia y Cultura.

Así surgieron la Comisión de Estabilización Monetaria y el programa de Estabilización Monetaria, que le pusieron coto a la Revolución Nacional. Las condiciones de la ayuda estadounidense eran: “arreglos satisfactorios para la reanudación del pago de la deuda externa; un convenio mutuamente aceptable sobre la compensación de los intereses comprometidos en la empresa de Patiño; legislación que provea pronta, adecuada y efectiva compensación a la propiedad privada expropiada; (y) justos códigos de minería e inversiones”, según las expresiones de Jackson Eder.

La problemática que se buscar resolver con el programa de Estabilización Monetaria, es principalmente la gran inflación derivada de factores como: déficit fiscal por la nacionalización de las minas y desabastecimiento de alimentos producto de la reforma agraria. Pero el programa de Estabilización Monetaria formaba parte de un paquete de reformas, que finalmente le pusieron coto al proceso revolucionario de abril de 1952. La Estabilización Monetaria fue precedida de la dictación del Código Davenport, que “líquida a YPFB y transfiere las áreas de reserva a la compañía norteamericana Gulf Oíl, que era la misma Standard, y fija utilidades del 19% para el Estado y 80% para la Gulf”, según una reseña histórica de los hidrocarburos de la página web del Ministerio de Hidrocarburos; también fue precedida por un compromiso de un pago de indemnización a los barones del estaño, que se cumplió sagradamente; también por el compromiso de pago de la deuda externa, que también se cumplió, y ese programa de estabilización fue seguido por un programa denominado Plan Triangular para reactivarComibol, que apuntaba a despidos de trabajadores y a recortar las actividades de la empresa minera estatizada.

Los actores involucrados en la solución de la problemática identificada son el gobierno del MNR, el gobierno de Estados Unidos y los organismos financieros internacionales, por un lado, y por el otro la Central Obrera Boliviana (COB) y los campesinos, ambos sectores movilizados, organizados y armados.

Con la Estabilización Monetaria, se puso en vigencia en libre mercado, que se replicaría en 1985 con el decreto supremo 21060. El programa de Estabilización Monetaria contempla los mismos principios de esa política denominada neoliberal, a saber: libre importación y exportaciones de bienes y servicios, congelamiento de salarios de los trabajadores. Tipo de cambio único, entre otras medidas.

El programa de Estabilización Monetaria fue decretado el 15 de diciembre de 1956 por el presidente Hernán Siles Zuazo. El decreto es el 4538 y tiene los siguientes planteamientos:

“Que es preciso poner término al proceso inflacionario que agrava el desorden económico y financiero, provoca la especulación, la corrupción administrativa y puede sumir al país en la anarquía, frustrando así los propósitos de paz social y de progreso que persigue el Gobierno de la Revolución Nacional;

Que es necesario encarar en forma resuelta los problemas que ofrece el país, al margen de incitativas ilusorias e impracticables, por no existir otra alternativa que la de ajustarse a las características y posibilidades de la realidad nacional, que en esta etapa de consolidación revolucionaria, exigen el ordenamiento económico, el incremento de la producción, el aumento del rendimiento individual y el concurso unánime de todos los bolivianos para lograr un mayor bienestar en beneficio del pueblo”

Y decreta:

“ARTÍCULO 1º- A partir de la fecha regirá en la República un solo tipo de cambio para el peso boliviano, con relación al dólar de los Estados Unidos de América, que se aplicará a toda clase de transacciones en divisas extranjeras, valuta y oro, sea o no acuñada”.

“ARTÍCULO 4º- Toda persona podrá exportar e importar libremente todo producto o mercadería nacional o extranjera, sin necesidad de permisos de importación o exportación y con la sola obligación del pago de los derechos y regalías correspondientes, tramitación de facturas consulares y formularios estadísticos, y sin otras excepciones que las que emanen de convenios internacionales, contratos del Estado y entidades estatles o disposiciones relativas al patrimonio artístico de la Nación”.

“ARTÍCULO 11º- El precio de bienes y servicios se regulará libremente, quedando suprimido todo sistema de control de precios”.

“ARTÍCULO 15º- Queda abolido el sistema de pulpería barata en las empresas mineras nacionalizadas. En compensación, los trabajadores mineros percibirán sobre sus actuales salarios un aumento de Bs. 3.950.- diarios por supresión de pulpería barata y de Bs. 1.300.- diarios por modificación de cambio, con excepción de la oficina central y agencias a las que se aplicará el artículo 30 y de la Empresa Minera Corocoro y del Ferrocarril MachacamarcaUncia a los que se aplicará el artículo 28.

“ARTÍCULO 20º- El Banco Minero de Bolivia mantendrá sus funciones de comprador exclusivo de minerales en el territorio nacional; pero, las empresas privadas medianas, podrán exportar libremente su producción cuando los precios que obtengan de un determinado comprador sean más ventajosos que los previos de pizarra del Banco, en cuyo caso este deberá autorizar la venta en el día.

Los productores de la minería chica, venderán su producción exclusivamente al Banco Minero de Bolivia a los precios de pizarra del día.”

“ARTÍCULO 28º- Se suprime la pulpería subvencionada en las empresas mineras privadas y en las empresas ferroviarias del Estado o particulares. En compensación, los trabajadores de estas actividades percibirán Bs. 1.350.- diarios por supresión de pulpería subvencionada y de Bs. 1.300.- diarios por modificación de cambio.

“ARTÍCULO 42º- Por el período de un año, a partir de la fecha de promulgación del presente Decreto, quedan congelados los sueldos y salarios y cualquier otra forma de remuneración para el personal de funcionarios, empleados y obreros del sector público y privado”.

Este programa consiguió sus objetivos de frenar la inflación y de abastecer el mercado nacional. De modo que la inflación el periodo posterior fue de 8,36% anual, según Machicado. Pero, también tuvo otro efecto la ruptura entre la COB y el MNR, y la presión sindical por un aumento salarial del 300%, de modo que el presidente Hernán Siles tuvo que recurrir a la huelga de hambre para mantener el programa de Estabilización Monetaria.

“El programa tuvo sus éxitos: las mercancías atesoradas debido a la hiperinflación reaparecieron en el mercado y se estabilizó la tasa de cambio por más de dos décadas, por sólo nombrar dos. Pero, debido a que los costos del programa tuvieron que ser cargados antes que nada por los sectores urbanos más pobres, justamente aquéllos que más se habían beneficiado con los cambios revolucionarios, la situación política se fue agudizando paulatinamente”, afirma Hans Huber Abendroth.

El nuevo escenario, creado por la Estabilización Monetaria, fue, en consecuencia, el de baja inflación y abastecimiento de mercados, de modo que el Gobierno del MNR pudo continuar con la aplicación de sus programas sugeridos por el gobierno de Estados Unidos. Pero las tensiones entre el MNR y la COB se fueron acrecentando, y el proceso revolucionario fue controlado por Estados Unidos para que no se “desvíe” hacia posiciones radicales de izquierda. Otras de las condiciones de la ayuda estadounidense fue la reestructuración del Ejército.

En 1959 se produce la revolución cubana y para el gobierno de Estados Unidos se vuelve de gran importancia la situación de América Latina para que no cunda el ejemplo cubano.

El 21 de agosto de 1961, durante la segunda gestión de Victor Paz Estenssoro, se promulga el decreto 5866 o Plan Triangular, que buscaba la rehabilitación de Comibol recortando sus funciones y ajustando el gasto social.

En 1964 se produce el golpe de Estado de René Barrientos.

Mercado Rodríguez, en el corazón paceño

Mercado Rodríguez, en el corazón paceño

Juan René Castellón

El principal centro de abastecimiento de alimentos de la ciudad de La Paz es el mercado Rodríguez, es un centro ubicado en el corazón paceño y tiene mucha tradición.

El mercado Rodríguez debe su nombre a uno de los próceres de la independencia boliviana, Pedro Rodríguez, considerado uno de los radicales de esa gesta revolucionaria y que fue colgado al igual que otros mártires paceños.

Oficialmente este lugar de abastecimiento lleva ese nombre desde junio de 1950, definido así mediante ordenanza municipal de 7 de junio, que lo designa como “Mercado Pedro Rodríguez”,  en homenaje al patriota de la revolución de julio de 1809.

Pero este comercio se remonta a 1937, cuando mediante otra ordenanza la municipalidad expropia el Tambo del Carbón para formar el mercado seccional Nro 4. Actualmente, aún existe una sección destinada a la venta de carbón, en la esquina Zoilo Flores y Belén.

La fundación

El mercado Rodríguez fue terminado de construir en julio de 1973 por el entonces alcalde Armando Escóbar Uría. Este edificio está ubicado entre las calles Illampu y Maximiliano Paredes y Rodríguez y Calderón. Los principales impulsores fueron las vendedoras de verduras y los carniceros. Estos últimos tienen sendos puestos en la planta baja del inmueble y las primeras en la planta alta, pero solo usan sus espacios como depósitos por la baja venta. Los paceños prefieren las calles para realizar sus compras.

Ahora, el área es un conglomerado de mercados y es el punto de llegada de los camiones que traen verduras de Río Abajo hasta la ciudad de La Paz. En este punto se encuentran, además del Mercado Rodríguez, el mercado Amapola, el mercado Belén y el Comedor Popular. Además, existe un canchón, en la esquina Rodríguez y Maximiliano Paredes, que sirve de depósito para las vendedoras. En la calle Illampu y Rodríguez también existen los tradicionales tambos, donde se ofrecen frutas de los Yungas y de otras regiones del país.

Además, las calles Rodríguez, Maximiliano Paredes, Belén, Calderón, Illampu y Luis Lara tienen permanentes puestos de venta, que consisten en tarimas de madera y toldos de madera y tela, que no son retirados ni de día ni de noche. En el día son lugares de venta y en la noche sitios de depósitos.

Días de feria

En esta área comercial se realizan ferias los sábados y domingos, en los cuales se cierran las calles al tráfico vehicular. En esas jornadas están intransitables la Zoilo Flores, la Maximiliano Paredes, la Calderón y la Luis Lara.

Todos los viernes desde la 1.00 de la mañana, la esquina Boquerón y Luis Lara se convierten en un centro de acopio. Allí llegan los camiones de alto tonelaje cargados de verduras de Río Abajo y donde cientos de mujeres de pollera bregan por conseguir las mejores “cargas”.

Los viernes en la mañana se ha formado otra feria espontánea en la esquina Boquerón y Luis Lara,  actualmente los gendarmes de la municipalidad se movilizan esos días para que ésta no se consolide. Todas las mañanas de los viernes hay una pelea campal por ese espacio.

En este mercado se pueden encontrar las verduras más baratas de la ciudad, puesto que es el principal centro de acopio de la urbe paceña. De aquí se llevan los productos de venta a los otros abastos de la ciudad.

Una disputa

El mercado Belén es el punto de exposición de los mismos productores, campesinos de Río Abajo que ofrecen sus verduras. Como hace 50 años, este lugar era un parque de diversiones y luego fue tomado por los viajeros de Río Abajo. Los vecinos del lugar reclaman a la Alcaldía la recuperación de ese espacio para que la zona tenga un centro de entretenimiento. Como una forma de presión y protesta, los vecinos de la calle Luis Lara suelen organizar campeonatos de futbol en la calle, con arcos de madera colocados encima de la calzada.

El mercado Amapola es más que todo un sitio que funciona como depósito. En el Rodríguez se vende principalmente todo tipo de carnes, pollo, res, chancho y pescados. En la esquina Rodríguez e Illampu está la sección de flores y los viernes en la mañana hay una feria que se extiende hasta la calle Murillo. Aquí llegan flores de Río Abajo, Cochabamba y Sapahaqui con preferencia.

La sección de venta de pescados está sobre la calle Maximiliano Paredes. Allí se puede encontrar esta carne fresa traída del lago y de los ríos tarijeños. Los animales están expuestos en tarimas sobre la acera. El sector de papa está sobre la calle Rodríguez, desde la Maximiliano Paredes hasta la Benancio Burgoa. Aquí se encuentra papa del altiplano y Cochabamba, principalmente.

Api con pastel

En el comedor popular se pueden encontrar desayuno, almuerzo y platos extras a precios módicos. La especialidad es el api con pastel de queso. El pasaje Calderón se ha convertido en un sitio especializado en la venta de pescado frito. Los fines de semana las comideras cierran esta vía para colocar sillas y sombrillas en la calzada para los comensales de truchas, ispis, sábalo y pejerrey. Los lechones al horno están en la esquina Zoilo Flores y Riobamba, donde son ofrecidos en canastas. En esa esquina estaba el tradicional horno de doña Florentina, la especialista en las llauchas características de esta ciudad.

El mercado Rodríguez funciona las 24 horas del día y los 365 días del año. En las noches, se habilitan toldos para la venta de té, café y sándwich de carne con chorrellana sobre la calle Rodríguez, los cuales están abiertos toda la noche. Los comensales son viajeros y taxistas, usualmente. Los sábados y domingo son los días de mayor actividad en el área, pues llegan al mercado vecinos de toda la ciudad a fin de abastecerse para toda la semana. Cuando se marchan bregan por vehículos de transporte, que congestionan las calles circundantes.

Durante los días hábiles, de lunes a viernes, el comercio está dentro de los mercados y también en sus calles, pues los puestos de venta instalados de manera permanente están con oferta de sus productos.

Los visitantes

El Mercado Rodríguez también es un sitio preferido por las agencias de turismo, que lo han incluido en sus city tours. Especialmente los fines de semana, jornadas de feria, los guías llegan con decenas de extranjeros de diferentes nacionalidades y les muestran el comercio en la calle.

Los visitantes sacan sus cámaras fotográficas y se llevan postales de las señoras de polleras, que son la mayoría que de las que vende en el lugar. Ellas se tapan el rostro cuando los ven.

Entre las cosas que les llama la atención a los turistas está el mocochinchi, que es el durazno pelado y deshidratado. También preguntan por los chuños y las tuntas, que son patatas también deshidratadas.

Los fines de semana la ciudad de La Paz se da cita en este centro de abasto, y la tradición bulle, como en las jornadas independentistas, cuyo uno de sus mártires, Pedro Rodríguez, presta su nombre a este corazón paceño.